Administración de Fármacos IV sin Consentimiento Informado

Administración de Fármacos IV sin Consentimiento Informado

Fecha de publicación: 27 de Marzo de 2025 a las 19:02

La administración de fármacos por vía intravenosa suele considerarse un procedimiento de rutina. Sin embargo, hasta las intervenciones más sencillas requieren que el paciente sea informado de los riesgos y autorice el acto mediante un consentimiento informado. En este caso, un hombre ingresó a un centro de salud para recibir medicación intravenosa, confiando en que se tomarían las precauciones necesarias. Aun así, nadie le explicó las posibles complicaciones de la perfusión endovenosa, ni le pidieron firmar documento alguno. Parecía no existir un peligro real hasta que la vía se obstruyó y el brazo comenzó a inflamarse de forma alarmante.

El enrojecimiento y el dolor empeoraron con el paso de las horas, hasta presentar un cuadro inflamatorio severo que requirió intervención adicional. Para la familia, resultaba incomprensible que nadie hubiera advertido al paciente sobre ese riesgo, siendo que la falta de consentimiento informado rompía con los estándares de una práctica médica adecuada. El paciente terminó sufriendo mayores molestias físicas y un retraso en su recuperación. Posteriormente, exigió que se reconociera la falta de información y la supervisión deficiente.

Hablar de negligencia médica implica establecer si el profesional o centro de salud actuó por debajo de lo que se considera un “deber objetivo de cuidado”. Aquí, la omisión de un consentimiento informado reflejó la falta de transparencia: sin ese documento, el paciente no conocía los posibles efectos adversos ni las medidas de prevención. Aunque el asunto se resolvió por la vía legal, el foco debe estar en recordar que, antes de cualquier procedimiento, el consentimiento informado no es un mero trámite, sino una protección tanto para el paciente como para el personal de salud.

¿Qué hacer si te sucede algo similar?
1. Solicitar el historial clínico y verificar si existe el formulario firmado.
2. Reunir pruebas (fotos, diagnósticos, evolución médica) para documentar la afectación.
3. Acudir a asesoría legal especializada en derecho médico, ya que la falta de consentimiento informado es un elemento clave para alegar negligencia.

Este caso recuerda que, aun en las intervenciones más simples, los centros y profesionales deben respetar el derecho del paciente a saber y decidir. De lo contrario, se exponen a reclamaciones por mala práctica, y los pacientes quedan con secuelas que podrían haberse evitado con una comunicación franca y responsable.